Alabarderos

Los alabarderos eran soldados armados de alabarda que, inicialmente, constituían un cuerpo de ejército y, posteriormente, daban guardia de honor o custodiaban a Reyes, Príncipes o Nobles.

Durante los siglos XV y XVI tuvieron su época de esplendor como cuerpo de combate, hasta la invención de las armas de fuego, momento en que dejaron de existir como tropa. Su misión era derribar a los jinetes y rematarlos en el suelo. También se mostraron muy eficaces en los combates cuerpo a cuerpo.

En los siglos posteriores su función fue meramente protocolaria, de guardia de honor y de escolta de los soberanos y Casas nobles, denotando su presencia la calidad e importancia de los personajes a los que custodiaba

Destacó por su importancia el Real Cuerpo de Alabarderos, guardia de honor de los Soberanos españoles, que existió hasta 1931. Con motivo de la reinstauración de la Guardia Real en 1975 fue establecida una unidad de alabarderos, que actualmente cumple sus funciones con los Reyes de España.

Así mismo, destaca, por su antigüedad y vistosidad, la Guardia Suiza de Alabarderos del Vaticano, al servicio de los Papas.

Al margen de su función junto a nobles, soberanos y Papas, las compañías de alabarderos desempeñaron también la misión de escolta y guardia de honor en procesiones de Santos, Semana Santa o Corpus Christi, bien por existir una guarnición militar o ser creadas para este fin por las propias Cofradías.
Real Cuerpo de alabarderos

 

Guardias Suizos - Wikipedia
 
Real Cuerpo de Alabarderos
 
Guardia Suiza de Alabarderos
 
Alabarderos de San Juan Bautista


Alabardas

Pinchar en la imagenEl arma que llevan los alabarderos, de la que reciben su nombre, la alabarda, consiste en una tardía modificación de la lanza, que parece haber sido importada a Occidente desde China en el siglo XV.

Es un arma enastada, de hierro puntiagudo y cortante. Se trata de una pica de 1,80 m. a 2,40 m., cuyo hierro, además de la hoja recta, tiene hojas laterales de formas variadas. La más sencilla adopta la forma de un hacha, por un lado y de punta, por el lado opuesto. Tenía tres funciones: de punta, de corte y de gancho.

En la Edad Media la usaron, principalmente la infantería alemana y la suiza. El hecho de que haya sobrevivido a otras armas blancas, después de la invención de las de fuego, se debe, en gran parte, a su condición estética, ya que la alabarda es un elemento simbólico muy decorativo.