Origen de los Alabarderos de San Juan.

El Dance de Tudela y Paloteado de San Juan Bautista se venía celebrando en el Barrio de Lourdes desde el año 1978. Transcurridos casi veinticinco años, concretamente a finales del año 2000, se creyó oportuno dotar a esta fiesta popular de algún componente especial, vistoso y solemne, que diese mayor relevancia a la figura del Patrón, San Juan Bautista

En esa nueva aportación deberían concurrir estas circunstancias:

a) Que sirviese para dar mayor realce a la imagen del Santo Patrón, por su importancia y simbolismo como protagonista principal del Dance.

b) Que tuviese sus raíces en el pasado y, a ser posible, sobre aspectos relacionados con la antigua Parroquia de San Juan Bautista o la festividad del Santo.

c) Que constituyese una aportación nueva y original; que enriqueciera y diera prestigio al Dance y que, además, no existiera actualmente en Tudela y fuese propio y exclusivo de esta fiesta.

d) Que consiguiera ilusionar a la gente, especialmente a los jóvenes, para que fueran ellos los receptores, protagonistas y ejecutores del nuevo proyecto.

Aunque no resultaba fácil encontrar algo que reuniera los cuatro aspectos señalados, la solución llegó al consultar los datos históricos existentes, relativos a la antigua Parroquia de San Juan, sus fiestas y celebraciones.

Curiosamente los antiguos parroquianos de San Juan Bautista debían ser muy belicosos y amigos de desfiles, demostraciones y exhibición de banderas y armas de todo tipo: desde picas, espadas y alabardas hasta mosquetes, trabucos y escopetas, que descargaban y disparaban en atronadoras salvas, en las festividades del Patrón, e incluso se hablaba de procesiones anuales a la ermita de San Juan de Calchetas, con idéntica parafernalia armada, casi militar.

A la vista de estos datos se decidió la creación de una Guardia de honor del Santo, precisamente de alabarderos, por la prestancia y dignidad que aportan.
Con la creación de la Guardia de alabarderos se lograría la consecución de los 4 objetivos que se querían conseguir:

a) Custodiarían la imagen de San Juan; estando su participación en el Dance, dedicada al único y exclusivo servicio del Patrón. Sería la escolta del “Señor espiritual”, que así vería reconocido y realzado su protagonismo y “señorío”.

b) Se recuperaban antiguas tradiciones, existentes desde la creación en 1517 de la antigua Parroquia de San Juan, realizadas a lo largo de varios siglos y de las que quedaba constancia escrita en varios documentos.

c) Sería algo novedoso y distinto, sin que constase su existencia en otros Dances próximos.

d) Se veía factible reunir un grupo de personas que ejerciesen de alabarderos, ya que la respuesta, sobre todo de los jóvenes, ante la propuesta había sido positiva y entusiasta.

Este proyecto fue asumido y puesto en marcha por el Centro Cultural Miguel Sánchez Montes, aún antes de su creación y de ser construidos los locales, guardando las ropas y enseres iniciales en una bajera provisional, hasta la inauguración del Centro Cultural.