NOBLE GUARDIA DE SOLDADOS DE ALARDE

DE LA REAL COFRADÍA DE SANTIAGO APÓSTOL DE TUDELA

 

Antecedentes históricos de los Soldados de Alarde de Santiago


 

 

Imagen en piedra procedente de una casa privada en la calle Magallón.
Algunos autores identifican al caballero con Sancho VII "El Fuerte", y otros con Santiago "Mata Moros".
La imagen tiene unas medidas aproximadas de 1,50 X 1,40, aproximadamente.

El hecho de que la Cofradía de Santiago Apóstol de Tudela siempre se denominó Real y que llevase en su pendón las cadenas, hace suponer a varios autores, al no encontrarle otra explicación, que pudo tener su origen durante el reinado de Sancho VII “El Fuerte”, si bien no existen documentos que lo justifiquen.

La primera noticia documental de la existencia de la Cofradía data de 1242, en un testamento otorgado por D. Pedro Concapel y depositado en el Convento de Clarisas.

Ordenanzas de 1351 de la Cofradía de Santiago

Manuscrito de Juan Antonio Fernandez - S.XVIII

En el Archivo Municipal de Tudela existe un documento, manuscrito por Juan Antonio Fernández, de las Ordenanzas de la Cofradía, aprobadas por Carlos II “El Malo” de Navarra el 1 de junio de 1351.

 
Lomo y detalle de página del libro de ordenanzas

Archivo Municipal de Tudela

El rey D. Juan II, hacia 1440, les concedió el privilegio de nobleza y soldados de alarde, regalándoles una imagen de San Juan Bautista de plata, que, transformada en el siglo XVIII en Santiago, es la que todavía se saca actualmente en procesión.

Fue norma, en principio, que solamente pudiesen ingresar como cofrades las personas nobles. Esta Cofradía religioso-militar exigía en sus Ordenanzas, como condición previa para ser aspirante a cofrade, su probada honestidad y, así mismo, asistir el día del Santo a la Iglesia de San Marcial, marchando “en Alarde” detrás del pendón lo más “regladamente posible” que pudiesen; y llevasen las adargas encima; y oyesen allí misa de su Prior; y “oída la misa se tornasen faciendo su alarde ata la casa do suelen hacer capitol”.

Pendón de la Cofradía de Santiago

El pendón de la Cofradía es descrito minuciosamente por las Ordenanzas: “el cual obiese el campo blanco et en medio una cruz bermeilla et quei fuese fecha la figura de Santiago, et las armas que son propiamente del señor Santiago et del rey de Navarra, et non otras nengunas.

Soldados de Alarde en el interior de la catedral

Su carácter militar está señalado entre otros capítulos, en el que se establece que los cofrades “mantengan sendas adargas, en las cuales sian las armas que dichas son et sendas ezconas (azconas) muit fermosas, lo más expuestamente que pudiere et contengan las dichas armas todos los días de la su vida, si fueren en logar que pueden continuar la dicha cofradía”.

Por este carácter militar, salvo el Prior, todos los cofrades tenían que ser legos.

Terno rojo de la Cofradía de Santiago Apóstol de Tudela

El Deán de la Catedral de Tudela, Jesús Zardoya, portando la capa pluvial.

Obra manierista de la segunda mitad del S.XVI. Museo de Tudela


Terno de difuntos de la Cofradía de Santiago Apóstol de Tudela

Capa pluvial de terciopelo negro con calaveras, emblema y representación de Santiago Matamoros a caballo

S.XVII - Museo de Tudela

Capa pluvial de terciopelo negro con calaveras, y representación del Espiritu Santo

S.XVII - Museo de Tudela

 

 

 

Imagen de Santiago Apóstol


 
Imagen sobre las andas - Procesión 2008
Detalle de la imagen del Apóstol

La imagen que se saca en procesión el día de Santiago es un San Juan Bautista de plata, bella obra de orfebrería de la primera mitad del siglo XV y donada a la Cofradía por el rey Juan II de Navarra.

Fue utilizada esta imagen de San Juan en celebraciones y procesiones hasta que en el siglo XVIII se entendería que no era lógico que la Cofradía de Santiago utilizase la imagen de San Juan en lugar de la de Santiago, decidiendo su transformación y adaptación a la nueva identidad.

Esto se hizo de forma inhábil y poco acertada, colocándole un brazo derecho postizo empuñando una espada, un sombrero de ala, una túnica de peregrino con conchas y un báculo de caminante, dejando entrever la piel típica de las vestiduras del Bautista y una tercera mano de San Juan.